Cubanos Memorables: Roberto Fabelo

Una de las obras de Fabelo, expuesta en el Malecón de La Habana.
Una de las obras de Fabelo, expuesta en el Malecón de La Habana. (TWITTER)

Además de importantes cantantes y exponentes de la música, en Cuba han nacido importantes personalidades que han dejado una importante huella marcada en su esencia; ya sea con lo que han hecho o dicho, lograron destacar entre tantos antillanos haciendo que sus historias de vida son dignas de admirar. Hoy conoceremos un poco acerca de la vida de uno de los más sobresalientes representantes del arte contemporáneo en Cuba: Roberto Fabelo.

Roberto Fabelo nació el 28 de enero de 1950 en Guáimaro, provincia de Camagüey; donde vivió durante siete años y posteriormente se traslada junto a su familia a la ciudad de La Habana para empezar a vivir con parte de su familia materna, la cual se caracterizaba por simpatizar con la ideología comunista y estar involucrados en acciones insurreccionales.

Con la llegada de la Revolución, su padre obtiene un trabajo en un grupo técnico del Ejército Rebelde en obras de construcción, lo que los obliga a regresar a su ciudad natal cuando su padre recibe la encomienda de trabajar en la reconstrucción de Levisa, un pueblo que había sido quemado por uno de los más crueles oficiales de Batista, Sosa Blanco.

Desde muy pequeño manifestó tener gusto y habilidades para dibujar, dedicándose a realizar hermosos dibujos en la pizarra de la escuela, participó en una feria organizada para recaudar fondos de la Reforma Agraria en la que varias personas pagaron para poder llevarse uno de sus dibujos. También moldeaba la cera de los panales para darle formas de animales y contó siempre con el apoyo y respaldo de sus padres, quienes lo alentaban a seguir fortaleciendo su notable talento artístico.

Su estancia en Guáimaro fue muy corta, y en el año 1963 regresa a la ciudad de La Habana donde permanece de manera definitiva junto a su familia, llevando una vida muy humilde en la lucha por sobrevivir con las oportunidades que en el camino iban surgiendo.

A su regreso a la ciudad capital expresó su deseo por recibir clases de pintura, y tras aprender un poco del arte al ver a varios pintores trabajar en el aula San Alejandro, en Reina 315, se inscribió en el círculo de dibujo y modelado; donde recibía clases de una maestra que fue alumna de Romañach.

Luego de ingresar a la secundaria, se volvió muy amigo de un grupo integrado por Choco, Rafael Paneca, René García el caricaturista, con cuyas orientaciones logró entrar en la Escuela Nacional de Arte, para cuyo ingreso fue entrevistado por Enrique Moret y tras su graduación se integró al curso de trabajadores del Instituto Superior de Arte.

Respecto a sus trabajos, los inició al momento de prestar servicio social en Matanzas y de manera inmediata se integró al claustro de la Academia de Bellas Artes de San Alejo, sin abandonar su militancia en el comunismo, desempeñando importantes funciones en la Unión de Jóvenes Comunistas y al mismo tiempo se hizo dirigente de la Brigada Hermanos Saiz, un grupo de jóvenes artistas y escritores y realizaba sus propias obras.

Se dedicó a impartir clases en tres diferentes niveles de educación en la Isla, además de ser responsable del cargo de vicepresidente de la Unión de Escritores y Artistas de Cuba; destacándose siempre por sus trabajos como ilustrador de libros. Posteriormente participa como jurado en importantes concursos de arte a nivel nacional e internacional, recibiendo además decenas de importantes condecoraciones y premios alrededor del mundo, entre los que destacan la Medalla por la Cultura Nacional y la Medalla Alejo Carpentier, así como el Premio Nacional de Artes Plásticas en el año 2004.

Durante su trayectoria artística ha realizado cientos de exposiciones personales y ha participado en al menos quinientas exposiciones colectivas en 20 países.

 

Con Información de EcuRed

 

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