Las 10 fiestas de Cuba más populares: tradición y cultura

El cubano tiene fama de ser alegre y fiestero. Y aunque no siempre estamos bailando y cantando —como se suele pensar—, sí es cierto que lo de rumberos y pachangueros lo llevamos en el ADN. Precisamente, la manifestación más típica de la identidad folclórica y popular del cubano se encuentra en las fiestas de Cuba.

Música, baile y sabrosura cubana parecen ser las claves para que un “dos por tres” se forme la rumba, se viva el momento y las fiestas tradicionales se conviertan en una de las máximas expresiones idiosincrásicas de esta isla. Estas festividades son muestra de resistencia cultural y perdurabilidad de esa herencia de españoles y africanos que, en su mayoría, corre por nuestras venas.

Desde el Cabo de San Antonio hasta la Punta de Maisí, recorremos Cuba en busca de las 10 fiestas cubanas más populares. ¡Acompáñanos en este viaje de costumbres y tradiciones!

10 fiestas populares de Cuba

1. Fiestas del Tambor Yuka (Pinar del Río)

En la provincia más occidental de Cuba, desde hace dos siglos resuenan tambores yuka. Es una festividad de origen bantú que fue traída a la isla desde tierras africanas y se asimila a ritos realizados por los esclavos de la época. Apuntaba Fernando Ortiz que «[…] en Cuba los congos bailaron Yuka y todavía resuenan sus toques por los campos, aún cuando van extinguiéndose…» (Ortiz, 1981).

Dos grupos son los principales exponentes de esta expresión tradicional en Pinar del Río: el Tambor Yuka del Guayabo y el Tambor Yuka de Barbacoa. Amenizan la festividad tres tambores elaborados con troncos rústicos y cueros: el cachimbo, la caja y la mula. Los tambores se atan con una soga a la cintura de sus practicantes. Se acompañan del güiro amargo, la guataca, el fotuto, la reja de arado y cantos de ritos congos.

Se suma el baile: hombres y mujeres, vestidos con pantalones cortos los unos y trajes largos las otras, se toman de los brazos y realizan un movimiento danzario llamado campanero. La comida y la bebida tampoco puede faltar en una festividad de este tipo. Desde horas de mañana se comienza a cocinar comida típica cubana como el congrí con puerco asado y yuca. Al mediodía este almuerzo se sirve en yaguas y conjuntamente con esto se bebe el tradicional aguardiente servido en jícaras de güira. Esta fiesta no tiene una fecha fija. Por lo general, suele realizarse los domingos o los días festivos.

2. Charangas de Bejucal (Mayabeque)

A finales de año, coincidiendo con la Navidad en Cuba, tienen lugar las famosas Charangas de Bejucal. Se realizan en Mayabeque, una provincia muy próxima a La Habana. Desde las 8:00 p.m. del 24 de diciembre los tambores marcan el paso y a ritmo de conga, coloridas carrozas y fuegos artificiales las calles comienzan a tomar vida y auguran una jornada intensa de fiesta que no culmina hasta el amanecer siguiente.

Las Charangas de Bejucal surgen en las primeras décadas del siglo XIX y su origen se relaciona con la Misa del Gallo que se celebra el 24 de diciembre. Según se cuenta, cada 24 de diciembre los hacendados daban este día de asueto a los esclavos. Estos, comenzaron a danzar y tocar sus ritmos en los alrededores de la iglesia.

Con el paso del tiempo, los habitantes del lugar se dividieron en dos bandos “rivales”:  La Musicanga (compuesto por criollos, mulatos y negros esclavos) y Los Malayos (compuestos por españoles y criollos simpatizantes con la corona). Fiel a la tradición devenida, en nuestros días durante esa festividad el pueblo de Bejucal se divide en dos bandos: el azul, que corresponde al barrio Ceiba de Plata, y el rojo, pobladores del barrio Espina de Oro.

3. Carnavales de La Habana (La Habana)

Una de las fiestas en Cuba más esperadas es el Carnaval habanero. Celebrado cada año en el mes de agosto, la celebración viene a llenar de luz, música y baile la época estival en la isla. El lugar donde se celebra esta fiesta es en el Malecón de La Habana. Luces, comparsas, trajes, máscaras, farolas, algarabía, comida cubana, una conga arrasadora y contagiosa por el Malecón es todo cuanto podemos esperar de este carnaval que se vive intensamente durante estas fechas. 

El origen de esta festividad data del siglo XVII, durante la época colonial. Se dice que por aquellos tiempos los cabildos de las villas, vestidos con rimbombantes atuendos que ornamentaban con máscaras y tocados de plumas, realizaban procesiones algunos domingos, días feriados o celebraciones de santos. Este tipo de celebración tuvo sus altas y sus bajas hasta que en 1902, ya en la Cuba republicana, el alcalde de la capital, Carlos de la Torre, reinstauró la festividad.

A partir de esta fecha el Carnaval habanero comienza a estabilizarse y a alcanzar paulatinamente gran arraigo en la población. Desde entonces empiezan a surgir las comparsas “rivales” que representaban los distintos barrios de la capital. Actualmente, esta tradición continúa al punto de que hoy las comparsas más populares de los Carnavales de La Habana son El Alacrán, los Componedores de Batea, los Guaracheros de Regla y la Federación Estudiantil Universitaria (FEU).

4. Parrandas de Remedios (Villa Clara)

Cada noche del 24 de diciembre el municipio Remedios, en la central provincia de Villa Clara, se convierte en el epicentro de una de las tres principales fiestas nacionales cubanas: las Parrandas de Remedios. Los dos grupos “rivales” son los gavilanes (barrio El Carmen) y los gallos (barrio San Salvador).

Para conocer su historia debemos trasladarnos al año 1820. Según cuentan, un joven sacerdote, con el objetivo de que los pobladores participaran en la Misa del Gallo de aquel frío 24 de diciembre pidió a varios niños de la zona que armaran tal escándalo que los remedianos no tuvieran más opción que despertarse y asistir a la misa. De esa forma nació la conocida tradición que, poco a poco, fue agregando otros componentes, como la música, hasta configurarse en lo que hoy constituye el mayor festejo del territorio y orgullo de los remedianos.

Los villaclareños son parranderos por naturaleza. Y si las de Remedios son bien sonadas, las Parrandas de Camajuaní van pisando fuerte. Herederas de las parrandas remedianas, la primera parranda camajuanense se realizó en 1894 y fue organizada por la familia La Torre y Carruana. Al igual que sus coterráneos, los pobladores de Camajuaní se dividen en dos bandos, los Chivos y los Sapos, se pasean en sus coloridas carrozas, acompañados de fuegos artificiales, de los Cabezones (muñecones gigantes caricaturescos) y al ritmo de changüí o una arrolladora conga.

5. Parrandas de Guayos (Sancti Spíritus)

Ya lo decíamos, las parrandas constituyen una de las fiestas en Cuba más tradicionales, no en vano las parrandas cubanas fueron incluidas en la Lista del Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad de la Unesco. Por eso, es muy habitual que varios poblados o municipios organicen sus propias festividades.

Muy similar a la anterior —aunque con su propio encanto, evidentemente— y también hereda de las Parrandas de Remedios, Guayos, ubicado en el municipio de Cabaiguán, lleva celebrando desde hace 97 años su tradicional parranda. Esta vez los barrios “competidores” son La Loma (zona alta), identificados con el chivo y el color rojo, y Cantarrana (zona baja), identificados con la rana y el color verde. Se celebran, como es habitual, en el mes de diciembre.

6. Parrandas de Chambas (Ciego de Ávila)

Gallos (barrio La Norte) y Gavilanes (barrio Narcisa), en eso transmutan los habitantes del pueblo de Chambas cuando se acercan sus populares parrandas. Carrozas, comparsas, shows pirotécnicos y mucho jolgorio y conga conforman la festividad. Chambas se une al boom parrandero en 1935. En sus inicios la ciudad se vestía de fiesta en los días cercanos al 24 de febrero, pero con el paso del tiempo se fijó la fecha de realización de estas parrandas en el mes de agosto.

Las carrozas son el ingrediente infaltable en estas parrandas. Desde mucho tiempo antes de la celebración medio pueblo se pone en función de crear la mejor carroza. En cada bando se dan cita la creatividad y el ingenio para el día de celebración coronarse como el ganador, si bien al final nunca hay un solo ganador, porque lo principal no es competir, sino disfrutar al máximo. Prima-hermana de las Parrandas de Chambas son las que se celebran en Punta Alegre desde el 24 de diciembre de 1913. 

7. San Juan Camagüeyano (Camagüey)

Los días previos al 24 y 29 de junio en la Ciudad de los Tinajones solo se respira aire de fiesta, de regocijo. ¿La razón? Que en esos días se celebra el esperado San Juan Camagüeyano. Sin duda, Camagüey tiene la suerte de contar con una de las fiestas de Cuba más populares. Los orígenes de esta festividad se hallan en las celebraciones religiosas del Corpus Christi durante el siglo XVIII. Sin embargo, ha sufrido algunas variaciones a lo largo de los años, ya que hoy su esencia es eminentemente profana.

Las actividades comienzan con la Lectura del Bando, donde se establecen las bases de la festividad y el comportamiento. Le siguen las carrozas y comparsas al ritmo de la conga. Otra de las actividades más tradicionales que acompañan la velada son la exhibición de rodeo y el concurso para elegir a la hermosa Estrella del Carnaval y sus luceros. Finalmente, se despide el San Juan Camagüeyano con el entierro de San Pedro.  

8. Jornada Cucalambeana (Las Tunas)

Las tradiciones campesinas no podían dejar de tener una representación entre las fiestas en Cuba más famosas. Nace en Las Tunas, a mediados de los años 60 del siglo XX, como un homenaje al poeta y repentista cubano Juan Cristóbal Nápoles y Fajardo (el Cucalambé) y con el objetivo de reivindicar el campesinado cubano y sus costumbres más autóctonas.

La celebración tiene lugar entre finales de junio y principios del mes de julio. Durante estas fechas Las Tunas se convierte en un gran guateque en donde se puede disfrutar de bailes, música, manifestaciones artísticas y platos típicos de la gastronomía cubana.

9. Romerías de Mayo (Holguín)

La ciudad de Holguín recibe cada año, del 2 al 8 de mayo, otra de las fiestas en Cuba más tradicionales: las Romerías de Mayo. Auspiciada por la Asociación Hermanos Saíz, desde 1994 la ciudad se convierte durante una semana en la Capital del Arte Joven y acoge el Festival Mundial de Juventudes Artísticas.

La festividad retoma la tradición colonial de subir la Loma de la Cruz y suma nuevos aportes culturales. Así, en las diversas actividades lo tradicional y moderno van de la mano. El desfile de coches por la Avenida de Los Libertadores hasta el Bosque de los Héroes da comienzo a la ocasión. Las propuestas culturales incluyen desde conciertos de cantantes cubanos, mucho teatro y danza hasta espacios de debate y reflexión para jóvenes artistas.

10. Fiesta del Fuego y Carnavales de Santiago (Santiago de Cuba)

La primera semana de julio suben las temperaturas en la oriental provincia de Santiago de Cuba: tiene lugar la Fiesta del Fuego, una propuesta cultural que rescata la expresión más auténtica de la cultura caribeña. Conga, comparsas, trompetas, ritmo, movimiento, fuerza, baile y colores intensos que brillan bajo el abrasador sol oriental… todo ello es esta tradicional celebración santiaguera.

Además, la más caliente de las tierras cubanas presume de tener, posiblemente, el más popular de los carnavales en la isla: el carnaval santiaguero. Solo unas semanas después, el 25 de julio, día de Santiago Apóstol, patrón de la ciudad, se da inicio a la festividad multitudinaria más esperada de la región. Durante varios días la ciudad oriental se traduce en fiesta, jolgorio, bullicio, verbenas, luces y color… todo un espectáculo.

Sus orígenes se remontan a las procesiones religiosas que, siglos atrás, los pobladores de la ciudad organizaban para honrar a los santos con cantos y bailes. Hoy en día es todo un crisol de mezcla española, africana y china. Nuestras raíces africanas están representadas, sobre todo, en la música, con ritmos africanos e instrumentos de percusión; mientras que la china aporta sello distintivo del carnaval santiaguero: la corneta china, un instrumento de viento que acompaña las comparsas. El 21 de julio del 2015 este carnaval fue declarado Patrimonio Cultural de la Nación.

Palabras finales

El cubano está hecho de conga, rumba, tambores y algarabía… Cada una de estas festividades se vive con emoción y con ese espíritu tan propio que nos hace ser reconocidos en cualquier lugar del mundo. 

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