Las 10 telenovelas cubanas más recordadas de todos los tiempos

Corría el año 1948 cuando se transmitió por primera vez la radionovela cubana El derecho de nacer. ¡Quién iba a imaginar que aquello sería la génesis del fenómeno social que hoy constituyen las telenovelas cubanas! A los cubanos nos encantan las telenovelas, quizás sea la trama que nos toque de cerca, el guion o algunas actuaciones estelares…, pero pareciera que siempre tenemos que estar “enganchaos” a algún melodrama.

Unas gustan por tener de folletín, por tratar historias de amor o enfrentamiento entre el bien y el mal; otras, por poner el dedo en la llaga sobre temas acuciantes de la sociedad cubana actual. Pero, sea como sea, cuando se trata de telenovelas, los espectadores se vuelven críticos, las frases populares se escuchan en las calles, los buenos son amados y los villanos odiados… Y ese apego a los “culebrones” no solo lo logran las novelas de factura nacional, sino también el maratón de novelas brasileñas que hemos visto por años.  

Si hay un espacio televisivo de gran consumo en la isla ese es el de la telenovela cubana de turno. Ver el episodio de cada noche constituye casi un ritual en los hogares de Cuba, pese a los altibajos que han sufrido las últimas entregas de novelas nacionales. Por eso hoy abrimos el baúl de los recuerdos para rememorar las mejores telenovelas cubanas de todos los tiempos

Recarga a Cuba 

Las 10 telenovelas cubanas más recordadas 

1. Sol de batey (1985)

Con cierto guiño a los códigos de la radionovela, Sol de batey posiblemente sea la telenovela cubana más popular, y también una de las más retransmitidas. Fue escrita por Dora Alonso y transmitida inicialmente en la radio. Ante el éxito que tuvo se decidió llevarla a la pantalla chica bajo la dirección de Roberto Garriga. 

Se trata de una novela de época, ambientada en la Cuba de finales del siglo XIX, esa de criollos y esclavos. Dos historias de amor conducen la trama: por un lado, la de los jóvenes criollos Charito (Susana Pérez) y Antonio Fresneda (Armando Tomey) y, por el otro, la de los esclavos Liberato (Idelfonso Tamayo) y Tojosa (Luisa María Jiménez). Y como en todo buen melodrama no podían faltar los villanos:  Doña Teresa (Verónica Lynn) y Reinaldo de Mendoza (Ramoncito Veloz).  

2. Tierra brava (1997)

Adaptación de Medialuna de la escritora Dora Alonso y siguiendo la tradición probada del folletín de toda la vida, Tierra brava es uno de los mayores éxitos de audiencia en la isla y otra de esas telenovelas cubanas que recordamos a pesar de haber pasado tantos años de su estreno.  

Historias de amor, pasión, traiciones y venganza se imbrican en un escenario de época donde se articulan los principios clásicos del melodrama… la tan conocida fórmula radiofónica volvía a dar sus frutos.

¿Quién no recuerda hoy a Verena (Jacqueline Arenal), a Silvestre Cañizo (Enrique Molina), a Nacho Capitán (Fernando Hechavarría), a Lala Contreras (Luisa María Jiménez) o a Justa Quijano (Alina Rodríguez)? Sus espectaculares actuaciones quedaron tan grabadas en la memoria de los cubanos que estos autores perdieron su verdadero nombre por el de los personajes que interpretaron.

Combo de comida para Cuba

3. Salir de noche (2002)

Una casa de modas es el escenario en el que se desarrolla la trama de la telenovela cubana Salir de noche. Quizás fue lo inusual de ambientar la novela en aquel espacio de «glamour» lo que hizo que fuera tan gustada. Pero en aquella pasarela también se tejían los problemas sociales de la vida cubana como la corrupción, los maltratos familiares, la homosexualidad y los conflictos migratorios, aunque tampoco faltó el humor criollo.

Contó con un espectacular elenco encabezado por Sheila Roche, con el personaje protagónico de Ariana; Nancy González, como María Antonieta, la malvada directora de la casa de modas; Abel Rodríguez, en el personaje del galán Ernesto; Luisa María Jiménez, como la sofisticada modelo Yeni; entre otros. Vale destacar la dosis de humor que le aportaron personajes como Maritere (Edith Massola) con su «Ay, mama…» y que encontraba su contraparte en el «Ay, Maritere, vieja».   

4. Doble Juego (2002)

Si hablamos de telenovelas cubanas que fueron un fenómeno televisivo y que durante sus minutos de transmisión lograron que las calles de Cuba se quedaran vacías, tenemos que mencionar Doble juego, dirigida por Rudy Mora. Y es que hasta el tema principal de la novela, en la voz de Polito Ibáñez, fue un rotundo éxito.

La trama relata sin medias tintas la historia de un grupo de adolescentes y sus relaciones familiares y escolares. Además, logró mostrar con una dosis de realismo los conflictos sociales que emergen de un escenario marginal citadino, donde tampoco faltan los personajes como prostitutas, bisneros, presidiarios, consumistas, etc. Los conflictos se llevaron al máximo nivel para buscar la tan lograda reflexión de los televidentes.

Las grandes revelaciones de la novela fueron Mónica Alonso, en el papel de Isabel, y Liety Chaviano, como Matilde; unido a conocidas caras de la televisión cubana como Eslinda Núñez, Corina Mestre, entre otros.

5. Al compás del son (2004)

 Al compás del son, telenovela dirigida por Rolando Chiong y con guion de Maité Vera, dibuja la situación política, social y cultural de la Cuba de la década de 1930, pero con un costumbrismo sabiamente dosificado. El gran aliciente de la novela y, quizás hasta su protagonista, fue la música cubana. Una rica representación de la etapa de oro de los septetos soneros y las agrupaciones musicales femeninas se entreteje con los conflictos pasionales de la trama entre Aurorita y Lino.

Ella, una romántica muchacha de la burguesía; él, un mulato tresero del oriente del país, se verán vetados en la realización de su amor por los prejuicios y estigmas sociales de la época en la que se ambienta. Drama, melodrama, ciertas dosis de humor y una oda a la música tradicional cubana hacen de esta uno de los grandes éxitos del dramatizado cubano.

En las actuaciones principales, si bien no las mejores, encontramos a Yoraisy Gómez como Aurora, y a Vladimir Villar como Lino. Más meritorias fueron las interpretaciones de Yoandra Suárez (Erlinda), Fernando Hechavarría (Billito) o Rubén Breña (Senador Armenteros).

Punta cana

6. La cara oculta de la luna (2005)

Cinco historias de personas de diferentes edades y niveles socioculturales contagiadas con el VIH/SIDA fue el eje central de la telenovela que en el 2005 nos trajo la televisión cubana. El tema, tan polémico y de alta sensibilidad por aquellos tiempos, resultó ser, al mismo tiempo, el punto de enlace con la audiencia y también el talón de Aquiles de la novela.

Los elogios le llovieron por el gran toque humano del argumento, que revela un parte de nuestra sociedad hasta cierto punto marginada o vista como un asunto ajeno, y por tratar otros temas sociales como la primera relación sexual, la promiscuidad, la homosexualidad, el adulterio o la prostitución. No obstante, las dosis excesivas de didactismo en el tratamiento del tema le valieron también considerables reparos por parte de la crítica especializada.

El elenco estuvo integrado por jóvenes como Saily Cabezas, Ariana Álvarez, Alejandro Cuervo o Ernesto Bueno y por rostros bien populares como Luisa María Jiménez, Amada Morado, María Karla Fernández, Fernando Echevarría, Armando Tomey, Tahimí Alvariño, entre otros.

7. Bajo el mismo sol (2011)

Si una trama como la de las tres mujeres exreclusas y su compleja reinserción en la sociedad, que es ya de por sí polémica, se adereza con otros conflictos sociales como la homofobia, la violencia de género, la emigración, los Peter Pan, la soledad, y muestra la Cuba del momento…, el resultado no podía ser otro que el de una buena acogida.  

Bajo el mismo sol, cuya dirección general fue de Jorge Alonso Padilla, es considerada una de las mejores telenovelas cubanas más recientes. Y su éxito no solo fue producto de tratar airosamente un argumento bastante controversial que invita a la reflexión sin sermones y nos saca algunas lágrimas, sino también por las memorables actuaciones del elenco, en especial las protagónicas de Blanca Rosa Blanco (Doris), Ketty de la Iglesia (Tania) y Daylenys Fuentes (Lissette).   

8. La otra esquina (2014)

Muchos no se atreven a calificar La otra esquina de “buena”, pero sí de “no estuvo mal”. Y es que algo aqueja a una gran parte de los televidentes: querer al pie de la letra una representación de la realidad cubana contemporánea.

Entonces, aparecen novelas como La otra esquina, bajo la dirección de Ernesto Torres Fiallo, que, a pesar de ser actual, no muestra fielmente los problemas de la cotidianidad del cubano de aquellos tiempos. Y fue esta la principal insuficiencia que le achacan al dramatizado.

La novela trata un tema que bien se ajusta a cualquier momento: las complicadas relaciones humanas y los conflictos existenciales de personajes llenos de virtudes y defectos. Y en ello ven el mérito esa otra parte de los televidentes que no buscan en las novelas el reflejo de su día a día, sino recrearse y entretenerse.

En cuanto a las interpretaciones, la mayoría del elenco son rostros viejos de la televisión, actores y actrices que conocen bien su oficio como Blanca Rosa Blanco (en el papel protagónico), Julio César Ramírez, Paula Alí, Raúl Pomares, Enrique Molina, Amarilys Núñez, y otros.  Mención especial merece la música que tuvo como principal representante al conocido cantante cubano Raúl Paz.  

9. En tiempos de amar (2017)

Para bien o para mal, la telenovela cubana En tiempos de amar es recordada tanto por aquellos que la critican fuertemente como por los que la disfrutaron. ¿El nombre no te suena? ¿Y si te digo que fue aquella en la que uno de los personajes principales estuvo en un coma durante casi toda la novela? Ahora sí, ¿verdad?

Es habitual que los conflictos de la pantalla sean el comentario en la calle, pero con esta novela, más allá de comentar lo mala, malísima que era Elena (Yia Caamaño), una eterna pregunta rondaba las opiniones: “¿cuándo va a despertar del coma Manolito?”   

En realidad, fue una entrega de Ernesto Fiallo que dejó mucho que desear… Sí, es cierto, que trata los tan gustados temas de la realidad cubana, esta vez enfocados especialmente en los problemas de vivienda; pero a falta de un buen guion, de escasez de diálogos, de actuaciones, en su mayoría, “ni fu ni fa”, aquel coma interminable de Manolito, una villana al estilo de un culebrón mexicano y una serie de tramas y subtramas atropelladas… el resultado no podía ser feliz ni lograr una aceptación rotunda por parte del espectador.   

10. Vidas cruzadas (2018)

Y luego de una novela con tantos detractores como lo fue En fin… el mar, llegó casi como un aliento la telenovela Vidas cruzadas, dirigida por la realizadora Heiking Hernández Velázquez. Sería injusto decir que no causó expectación, sí la tuvo, sobre todo teniendo en cuenta que algunas de las malogradas telenovelas anteriores habían pasado factura a los productos nacionales.

La muerte de un hombre de mediana edad que mantenía dos familias en paralelo, una temática poco tratada previamente, unido a un elenco con “nuevas caras” y locaciones fuera de los mal decorados estudios, hacía que esta novela se alejara de puestas en pantallas a las que estábamos acostumbrados.

Para todos aquellos que se sientan frente al televisor cada noche a “desconectar”, la propuesta de Vidas cruzadas puede que le parezca atractiva, aunque se echó en falta un poco más de “candela” en algunos conflictos jugosos que proponía el argumento.

Mención especial merecen otras telenovelas cubanas que, algunas con más audiencia que otras, con mejor argumento que otras, con superior elenco que otras, también han calado en el recuerdo de los cubanos. Rememoremos, por ejemplo, Doña Bárbara (1978), Rosas a crédito (1983), (Pasión y Prejuicio (1992), Si me pudieras querer (1999), Las huérfanas de la Obra Pía (2000), El balcón de los helechos (2005), Historias de fuego (2007), ¡Oh, La Habana! (2007), Aquí estamos (2009) y la más reciente El rostro de los días (2020), que aún está dando mucho de qué hablar.

Palabras finales

La novela tiene tanto arraigo en Cuba como la pelota. Una buena telenovela es capaz de paralizar el país durante sus 30 o 40 minutos de trasmisión y suscitar las más acaloradas opiniones. Pero como “para gustos se han hecho telenovelas cubanas”, queremos saber cuál ha sido la novela que más te ha gustado.

Noticias de Cuba más leídas
DIMECUBA es una empresa para llamar a cuba, con promociones en Recargas Cubacel. Además ofrece el servicio de viajes y envíos a Cuba. Dirección: 3750 W 16th Ave Ste 100, Miami, FL 33012, Estados Unidos. Horario: lunes a viernes de 10:00 a 20:00 y sábado de 9:00 a 17:00. Teléfono: +1 786-408-2088.
Si te gustan estas Noticias de Cuba, marca 5 estrellas:
5/5 (1 Review)

Un comentario en «Las 10 telenovelas cubanas más recordadas de todos los tiempos»

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *